domingo, 13 de mayo de 2007

El melancólico Doc

“Amigos, Bukowski ha muerto, y nadie ha heredado su legado. Estoy desolado. ¿Quieren consolarme? Estoy tan deprimido que voy a coger una botella de alcohol de farmacia y me la voy a beber entera, y voy a leer La máquina de follar o Factotum, a ver si recupero algo de fe en eso que llaman literatura.
Como suele suceder en el universo blog, hay muchos que dicen escribir, y escriben, otros que se dicen escritores, y por algún milagro desconocido publican, y otros, mucho más raro de encontrar, que tienen el extraño don del talento (y ahí estás tú, agarrándosela a Bukowski) Parafraseando a Groucho: “He leído un blog inolvidable pero indudablemente este no es”.Melancolía anónima es un blog más soso que una noche de sexo con Sissí emperatriz, más cursi que Mujercitas comiendo palomitas de maíz escuchando cancioncillas de Richard Clayderman, y falsamente modesto (el símil denota la grandiosidad y el talento de tu pensamiento). Verán ustedes, mis admirados lectores (desde aquí saludo al trío Calavera, a saber: Tío Bob, Will, y me saludo a mí mismo, visitenlos o les criticaré), el arte la está palmando, sí, porque si permiten que en un blog de presentación alguien diga esa idiotez de escribo porque no sé hacer otra cosa, a uno le entran los tembleques y empieza a sospechar si la raza humana realmente es inteligente.Este crítico insustancial entiende que en ocasiones decir lo que uno piensa de sí mismo pueda sonar a pretencioso, sin embargo, decirlo a hurtadillas es una majadería (y decirlo de los demás, si no te interesa su pensamiento es una carajotada). Las grandes obras se escribieron en tiempos oscuros (?), y las escribieron justamente quienes no decían tonterías del tipo: yo soy un humilde escritor… ¿Se imaginan ustedes a un fornido albañil diciendo una frase del tipo: yo pongo ladrillos porque es mi vocación, y difícilmente podría hacer otra cosa?.... Vamos, como si fuera lo más esencial e importante del universo solar. Blog bien escrito, y es un alivio encontrarse con quienes al menos saben redactar, porque hay escritores por ahí que dicen serlo y este crítico casi se descojona vivo, de no ser patético lo que leen sus ojos (los espíritus elevados precisan de reclusión y silencio) .Está lleno de reflexiones personales, relatos breves, como queriendo mostrar ese genio que este crítico no ve por ninguna parte, y esbozando todas esas inspiraciones que llena su vida y su prosa. Y nada nuevo bajo el sol, porque son todas ellas historias sin sustancia y sin esencia.Son sólo estética, manierismo.Y ustedes se preguntarán: ¿existe vida en las letras de alguien que no haya muerto ya hace cien años? ¿Hay esperanza para un occidente anodino, absurdo, y bien alimentado cuyas obsesiones no son el ser humano sino su propio ego inflado por las categorías sociales, la huída de la soledad, y el psiquiatra? (hostias!!! y todo esto de un tirón). Amigos, la respuesta es este Doctor, escritor frustrado, de los de verdad. ¿No tendré envidia cochina de la mala asquerosa porque los infames publican y yo no?Lo consultaré con mi psicoanalista, me lo recomendó Woody Allen”
PERFIL
Esta es la historia del mismo tipo, llámale Doc, Will o Bob (tres tíos, o uno, de esos seres anodinos que rellenaban las comedias del genial Billy Wilder). Tres: el frustrado Bob, el adolescente Will y el aburrido Doc; y uno, como el compañero que todos hemos conocido rulando por el instituto o la facultad con la maletita en una mano y la otra siempre, invariablemente, metida en el bolsillo palpando el monstruo que no termina de despertarse.
Estos tres, o uno, son especialistas en márketing, tomateros del internet ¿cómo vender nada? Por las fechas me huelo que se han zampado toda la retahila de otro que se pasó la adolescencia buscando a la fiera -y no precisamente a la de mi niña-. Me refiero a Evaristo, alias Risto (suena más interesante, como Doc, Will y Bob), el pinturero macarra de la última operación triunfo.
TERAPIA
Un buen laxante hace milagros, y a tirar un poquito más que se os ve el plumero.